¿Estás entre esas personas que piantan un lagrimón cada
vez que ven un Atari, una botella de leche de vidrio o se
encuentran en el altillo con los restos del Simon?
Star Wars
Recordamos la más famosa saga espacial a tres décadas de su estreno. Que la fuerza nos acompañe.
A diferencia de lo que muchos creen, no ocurrió hace 30 años. Ocurrió hace mucho, mucho tiempo, en una galaxia muy lejana...
En este momento uno debe dar play a la banda de sonido de "Star Wars" y dejarse llevar por esas fanfarrias que conquistaron al mundo, por primera vez el 25 de mayo de 1977.
La película en la que pocos confiaban se convertiría en un fenómeno de taquillas, generando otros cinco filmes (entre secuelas y precuelas), videojuegos, libros y toda clase de merchandising, que convirtió a George Lucas en uno de los hombres más ricos de Hollywood.
Lucas aseguró en su contrato el derecho sobre continuaciones y toda la parafernalia referida a la película. Los ejecutivos de 20th Century Fox no imaginaron la cantidad de millones de dólares que perderían con este hecho.
Al comienzo de la historia, el espectador es transportado en medio de una confrontación espacial, entre los rebeldes y el maligno Imperio Galáctico. La historia gira en torno a Luke Skywalker, un joven con ansias de viajar por el espacio, hijo de uno de los más poderosos jedis del universo.
La mitología de Star Wars gira en torno a los jedis y a la Fuerza. La energía que existe en todas las cosas, y que es utilizada por esta organización monástica que mantiene la paz.
El éxito inicial ocurrió entre 1977 y 1983, con el estreno de la tercera entrega, "El Regreso del Jedi". A partir de ese momento la popularidad de la saga disminuyó, aunque permaneció latente en los fanáticos, que constituyen uno de los grupos de seguidores más extremistas de la ciencia ficción y la fantasía.
Una década atrás, en ocasión del vigésimo aniversario del estreno original, Lucas reestrenó las tres películas en el cine, volviendo a recaudar una importante suma de dinero.
Lo que no gustó a muchos seguidores fueron los cambios que George Lucas realizó sobre los largometrajes. Algunas mejoras digitales eran entendibles, pero el director modificó polémicas escenas, en particular la que mostraba a Han Solo (Harrison Ford) disparando a Greedo, un enemigo, antes que el otro lo hiciera. En la nueva versión, era su enemigo el que disparaba primero, quitándole maldad al personaje.
"Una película nunca se termina, se abandona", siempre opinó Lucas. Demasiado apegado a esta idea, continuó realizando cambios en los filmes cada vez que eran editados en VHS, DVD o en alguna edición especial. La última vez que se supo, Han Solo y Greedo disparaban al mismo tiempo.
Los actores de la primera trilogía sufrieron una especie de maldición. Salvo Harrison Ford, sufrieron el olvido de la industria, hundiéndose en el cine clase B o haciendo voces para series de animación.
Para la segunda trilogía muchas cosas cambiaron. El presupuesto cuasi ilimitado permitió contar con actores ya consagrados, como Natalie Portman o Exan McGregor. Los efectos especiales corrieron por cuenta de Industrial Light & Magic, empresa propiedad de Lucas, que fuera creada durante la filmación de la cinta original, para realizar efectos especiales que nunca habían sido logrados.
Si bien las críticas destrozaron en mayor o menor medida a las tres nuevas entregas, recaudaron cifras millonarias en dólares. Prueba de que los fanáticos se siguen renovando, y que posiblemente, sea en cine, televisión o Internet, habrá Star Wars por mucho, mucho tiempo más.